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martes, 13 de julio de 2010

Editorial EscarniO N°7

El primer paso es querer ver, mirar con otros ojos el mar taciturno que nos ahoga, junto al fantasma de la pregunta sumergida. La realidad cambia constantemente,  como las olas del mar (Jodorowsky) y no podemos ser espectadores de la misma pintura, que siempre nos seduce con tanta belleza, pero esa fascinación a los mismos cuadros es el pintor de las heridas morales o las modas sucias. Si, reconocemos que nuestra raza produce tantas atrocidades, pero no podemos ser las lenguas del desastre, nuestro objetivo es ser la boca que susurra una melodía, sobre la rueda, en donde el animal amarillo escucha con otros oídos los diferentes cambios de los rostros, de los ojos.
Es pensar que todo tiene una quinta estación, lleno de mares bajo la tierra y sobre el cielo.

viernes, 12 de marzo de 2010

La ventana de la existencia

Cuando la palabra no le mentía a la mente
Y no se movían las neuronas para la lengua
La salida del envase que te vio crecer
Se ha vuelto olvido.

El primer recuerdo olvidado
El primer olvidado recuerdo
Nos cegaron a nuestros tres nacimientos
La vida, la muerte y la memoria
Reloj que puede relegar su tercer brazo.

Tus hermanos que cayeron en los charcos
¿Vale la pena llorar por ellos?
Desechados en los líquidos níveo o escarlata.

Eso demuestra que somos tan asesinos
Que no pensamos en lo clepsidra del vientre.

En las manos impuras de Isis
A las corrosivas enfermedades
Al ansia de la vida por matar lo nuevo

Y borraste los sonidos rápidos también
Que hacían notar los cultivos del pecho
Que protegían el corazón y los pulmones

En verdad la primera vez se esfumó
Murió
Se botó
Se asesinó
Expiró
Se extinguió
Se suicidó
O nunca estuvo allí.

¿Dónde quedó esa infancia sin color?
Quiero mis primeros besos lascivos a la ubre
Esos abrazos novatos del amante
La caricia perdida de la raza

No recuerdo mi primer recuerdo
Olvido lo que todos olvidaron.
Desmond

Katarsyna

A Pía Ahumada
Esas cuencas esmeraldas
El piélago y el firmamento
Consiguieron separarse,
Moralista decisión por tus caídos
Que buscaban lo endeble de tu piel
Creada por ti misma para los hombres.


Sexo

Las ajenas marejadas llenaron
El centro de la tijera oxidada
Cuidadosamente cortabas
A la serpiente herida
Peligrosa musa tramposa
Escondías la navaja afilada.


Amistad

Tus hembras eran agiles pescadores
Que con sus brazos envolvían su presa
Sonaba el grito en el rincón de una casa.
Pero ellas eran frágiles como la bagatela.

El angelical cuerpo…

El angelical cuerpo que te sostiene
Clama la lluvia en los mares
Clama las burbujas en el cielo
Soporta el piélago y el firmamento

Dios le tiene miedo a tu danza
No sabe si abandonarte, no sabe…

Carpe diem

Los espejos en forma de ánfora
Se desnudan en la pared empañada
Que aguijonea a los reflejados
Pegados a tus duros zancos
Sobre sus pechos egocéntricos
Aplastando la risa pavoneada,
Conforme esperas en la orilla
El beso de la barca de Caronte.

Desmond

martes, 5 de enero de 2010

En lo alto y olvidado

Sólo recuerdos escalan ese olvido.
Mente mirando las veredas de viña
Cerró fantasma como su cruz pálida
El pueblo a ciegas, de pocas madrigueras.

Las venas, tus canales asesinados
Se borra el pasado por púas y cerdos
Gabriela, la única poeta en la plazuela
Ve cómo se muere la frente de Terpsícore

Ya viejas higueras nos hablan de dioses
Sin solo las luciérnagas soplan sonrisas
Menos mal que el poeta no las visita
Es la imagen de virgen creada de greda

Sólo recuerdos escalan el olvido.

Esta noche todo acabará

Esta noche todo acabará
Armémonos de diamantes
Con nuestra vestimenta gris
Invocaremos a los cuervos
Para pintar nuevas creaciones

Los martillos contra sus cráneos
Verdadera ignominia
Para los contentos y buenos
Los creadores del concepto

El sol se muere en el mar
Últimas páginas de problemas
Que el miedo se coma la vista
¡Nihilismo y violencia!

La oscuridad en los cuadros
Que empiece la limpieza
Olvidemos nuestros padres
Sólo acabemos la tempestad

Iglesias ensangrentadas
Silencio entre las calles
Algunas niñas de sauce
Lloran ríos y canales
Esta noche todo acabó
¿Ahora que nos queda?
Crear desde la soledad
Para esperar que amanezca.

Yo cuando te beso



A mi juventud enamorada

Yo cuando te beso
Siento en mi cuerpo
Sabor de tus ojos
Visión de tus labios

Yo cuando te beso
El sueño no es sueño
Al ver la bella flor
El idioma de poemas

Yo cuando te beso
Te abrazo bien fuerte
Para no escaparnos
Tú, que creas mi aire
Mi todo en el mundo

Yo cuando te beso
Sonrío cuando pienso
Eva tan tierna eres
¡Te amaré por siempre!

Yo cuando te beso
Soy cálido e irreal
Con el pene arriba
Te lo quiero instalar.


domingo, 3 de enero de 2010

Esta noche todo acabará

Esta noche todo acabará
Armémonos de diamantes
Con nuestra vestimenta gris
Invocaremos a los cuervos
Para pintar nuevas creaciones

Los martillos contra sus cráneos
Verdadera ignominia
Para los contentos y buenos
Los creadores del concepto

El sol se muere en el mar
Últimas páginas de problemas
Que el miedo se coma la vista
¡Nihilismo y violencia!

La oscuridad en los cuadros
Que empiece la limpieza
Olvidemos nuestros padres
Sólo acabemos la tempestad

Iglesias ensangrentadas
Silencio entre las calles
Algunas niñas de sauce
Lloran ríos y canales

Esta noche todo acabó
¿Ahora que nos queda?
Crear desde la soledad
Para esperar que amanezca.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Cuando la carne ya esta muerta

Las palomas como las personas devoran los granos de arroz sin permiso alguno, no como los perros que esperan a que les den de comer en sus fieles bocas. Bueno estoy frente a las palomas viendo como devoran mis últimas monedas sin piedad, el sol me pega en mi terno negro y ya ese olor fétido de las plazas se esta oliendo en el ambiente, la vejes me arruga como las raíces de un árbol viejo, sabio e inservible, en donde su tronco no puede sostener sus ramas pues ya no tiene esa fuerza como cuando fue un brote verde y prodigioso. Plumíferos ingratos termina mi ración de arroz y se van de nuevo a sus tejados a criar a sus hijos, luego que los alimente con el poco dinero que me quedaba, ahora creo que las palomas se parecen a los perros, en un momento están a tu lado y luego se van dejándote botado en la soledad de una sucia plaza.

A lo lejos diviso una de ellas volviendo a mi, no con la cara gacha, sino con la frente en alto, va creciendo, aumentando de tamaño, ¡Dios mío! no es una paloma ¡es un buitre!, con su cuello color ceniza y mirada oscura, viene atacarme, ya mis pies reaccionan como cuando era joven, es impresionante, mi cuerpo late como tambor de baile chino, pero igual este temor por el monstruo que va detrás mío me impide gritar, es como si algo obstruyera mi seca garganta, trata de picotearme pero por suerte una esquina me salva, pero por mala suerte (tal vez el intento de un equilibrio) me encuentro frente a un callejón sin salida, lanzo el peor de mis garabatos y volteo para verme frente a frente con este inmenso pájaro de la carne muerta, ¿será que se a equivocado de persona?, ya que aún yo sigo vivo y no soy carroña según su dieta, pero al oler mi ropa pierdo mi esperanza de vida, ya que mi olor es como de un muerto abandonado por años en un sepulcro mal cuidado. El buitre comienza avanzar a paso lento como si disfrutara mi miedo, me agarró a la vida y a la muerte, no tengo salida va a devorarme, pero una vos igual a la mía me despierta y miro hacia al lado, es una anciana ciega que me abre las puertas de su casa para que pueda huir, emprendo de nuevo la huida entre los pasillos del hogar de la anciana, escucho detrás mío al buitre como me persigue botando las figuras santas y los cuadros familiares, veo una salida a lo lejos es blanca como un hospital, la cruzo y me veo de nuevo en una plaza pero en forma de colina, donde mediante la subo voy saltando a los jóvenes fornicando que sin descaro alguno penetran sus lenguas frente a todos, me estoy cansando, cruzo el puente rayado de la calle y sin previo alguno un auto golpea mi elegante traje lanzándome al césped de otra plaza, mis ojos se nublan y veo como las ingratas palomas me observan casi llorando, pero les sonrío y me río al mismo tiempo, mientras soy elevado por un ángel, o un demonio en forma de buitre.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Receta para el insomnio

(o lo que hacemos con nuestro cuerpo)

Antes de leerlo: Esta receta esta echa para mujeres, pero si sufre la misma enfermedad y es hombre, hacer el favor de volverse travesti.

gracias

Señorita Adela De Maria Araya Flores, le escribo esta carta con el propósito de solucionar su malestar que tanto la atormenta en esas noches húmedas, me refiero al absurdo insomnio. Primero le explicare y le advertiré que la leche que viene en caja, no funciona para regresar al sueño, ya que la única solución para un malestar humano es algo humano, y ya tenemos el conocimiento realizado por una investigación, por parte de la empresa Colun, que la leche viene de las tetas de las vacas, extra[os cuadrúpedos de cuatro estómagos con piel con manchas como un mapa Europeo después de la guerra.

Mi mayor recomendación es que saque leche de su pezón derecho, pero tenga cuidado de sacarlo del izquierdo, ya que podría salir muy agria para su esperado sueño. Si por alguna razón sus pezones se encuentran secos como caracoles muertos al sol, valla donde su vecino mas cercano, le pide que se masturbe, y dígale que le pase una taza con vidas liquidas y se la toma en seco sobre una cama, pero con la precaución de no derramar.

Esperando que le sirva

Se despide atentamente la medicina rural chilena.


Posibles efectos secundarios: Cáncer de mama y embarazo accidental.

martes, 24 de noviembre de 2009

El pasado y ahora

Ahogándome en un manantial
Vidrios antiguos, no puedo volver
Aquino en el espejo bendito
Ellos me preguntan si soy feliz
Yo en alto le digo que si

El más anómalo de las hienas
Raro, el miedo estira sus bocas
Tengo precio por ser diferente
Un cuervo visita mis quimeras,
Ya no escucho la campana sonar
¿Será que el sonido no existe?

Lloran mis hermanos escupidos,
Y Maria deja de arroparme
Para ahora danzar conmigo
Por el Fallecido, ¡Al fallecido!
Me marcho al bosque de los búhos

Fe, los naranjos dañan mi lengua
Sanado por escritores locos
Ahora hablo con las serpientes
Las mantis entre grupos se mueren.

Ustedes están arrodillados.
Desmond

viernes, 13 de noviembre de 2009

Virginidad


El faro de la crianza se ha quemado
Donde las flores se repletan de sangre
La libertad sin instrumento, ya suena
Una emoción vuelve a los animales
Platón es crucificado en el Olimpo

Del cuerpo, en los nacimientos apesta,
Solo se excusan con: “hacer el amor”
¡Nos creen culpables de misoginia!
Su tierra rosada fue profanada,
¡Ya baja Zaratustra, Y asesina!

Mira, las praderas abrazan el rojo
Los brotes no están llenos de leche aún.
Magdalena lo grita en el Edén
Todos están secos mutilan su carne.

La virgen baila sobre su amante muerto.

Desmond

jueves, 12 de noviembre de 2009

Escorpión


La luz inyecta su fuente de vida en los ojos del escritor arrepentido de tener buena vista, dentro de ese árbol mohoso y viejo, permanece largo rato escribiendo nuevos mundos sacados de otros ya existentes, las ramas se han fortalecido con su propio néctar y las raíces se han enterrado en la tierra ante las miradas de los demás, el reloj de arena se vacía y de nuevo aparece como neblina ese olor a tinta y a madera convertida en papel, se ha transformado en un adicto al espeso líquido tanto que cuando quiso parar, se cortaba los tendones de las manos para que la locura (esa que llaman inspiración) lo dejara en paz por un momento en ese tibio refugio sólo para locos. Hubo veces que era tanto su dolor de cabeza que era casi obligado por una fuerza extraña a transmitir sus pensamientos a una hoja de papel dejando libre su mano a cualquiera aberración.
Durante mucho tiempo se quedó observando como un arácnido a los demás árboles, y se dio cuenta que muchos de ellos pudrían la tierra de sus hermanos, pero que después unían sus ramas por los aires como dos mariposas haciendo el amor. Otros tenían varias flores que después de poco tiempo daban jugosos frutos que eran comidos por todos los habitantes, pero no se acercaban a esos antiguos manjares prohibidos, esos que los mismos dioses maldijeron, las manzanas eternas del edén.
Escucha tocar a su puerta, reza para que no sean sus personajes a cobrar venganza por todas esas veces que los asesinó y desquició desde su cuna, se dirige lentamente a la rectangular puerta para mover la perilla de toques dorados, abre precavidamente y se asoma sólo extendiendo su cabeza hacia afuera, no hay nada, sólo se escucha el sonido de un grillo susurrando una canción que no entiende, va a cerrar la puerta pero ve en el suelo un pequeño frasco de tinta color rojo que dice con letras grandes: “TÓXICO”, entra de nuevo y toma una de las plumas de los tantos colibríes muertos y comienza a escribir su biografía, para que ningún otro ser bípedo quiera hacerse famoso con su memoria, al terminar aprieta el frasco observándolo por todos lados y se lo toma como esa primera vez que bebió alcohol, derramando por toda su boca, mientras se está ahogando con sus criticados textos, mientras se convierte en abono para el único árbol que creció solo, el único que decidió vivir siendo un ser casi inmortal.
Desmond