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viernes, 21 de diciembre de 2012

Revista Literaria Escarnio N°37 [Trecientas entradas]

Contiene autores como el surrealista René Char. El mexicano Ektor Zettaek, hermano del poeta Mario Santiago Papasquiaro. La rumana Herta Müller. El poeta de la India Saint Kabir. Y un fragmento del más reciente libro del autodidacta Germán Cuello (Geko). Ilustraciones de Ed Ross y portada de André François Barbe. Otros textos: Jack Kerouac, Daniel Cortés, Cesare Pavese, James Joyce, Ugo Fóscolo, Denise Levertov, Enrique Vila-Matas, y de la revista española Cíclope, una entrevista a Gabriel García Márquez.

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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Fin de fantasía

Este cuerpo no volverá a empezar de nuevo. Al tocar las
cuencas de sus ojos,
uno nota que un montón de tierra está más vivo,
ya que, incluso al alba, la tierra no hace sino guardar
silencio en su interior.
Pero un cadáver es un resto de demasiado despertares.

No tenemos más que esta virtud: comenzar
cada día la vida- ante la tierra,
bajo un cielo que calla-, esperando un despertar.
Se asombra alguien de que al alba implique tanto esfuerzo,
de despertar en despertar, una labor ha sido efectuada.
Pero vivimos solamente para darnos este estremecimiento
al trabajo futuro y despertar, de una vez, la tierra.
Y alguna vez ocurre. Después vuelve a callar con nosotros.

Si al rozar aquel rostro la mano no estuviese insegura
-viva mano que siente la vida si toca-,
si de veras aquel frío no fuese otra cosa que el frío
de la tierra, en el alba que hiela la tierra,
tal vez eso sería un despertar y las cosas que callan
bajo el alba, dirían todavía palabras. Pero tiembla
mi mano y entre todas las cosas se asemeja
a la mano inmóvil.
Otras veces, despertarse al alba
era un dolor seco, un jirón de luz,
pero era asimismo una liberación. La avara palabra
de la tierra alegre, en un rápido instante,
y morir era todavía regresar a ella. Ahora, el cuerpo que
espera
es un resto de demasiados despertares y no regresa a la tierra.
Ni siquiera lo dicen los labios endurecidos.

Cesare Pavese